SOBRE MI

 

Mi nombre es Paloma y soy facilitadora titulada de Biodanza.  Me he formado en "Biodanza Otra mirada" con Vitor Lemelle que lleva más de 25 años impartiendo este método y se formó directamente con Rolando Toro.

 También tengo la formación del Instituto internacional de Biodanza y he asistido a clases regulares del Sistema Rolando Toro con Fernando Tucho durante un año. 

He intentado recoger lo que más me llega de cada una de ellas. Aunque mi forma de trabajar es desde el método de "Biodanza otra mirada" centrándonos en el movimiento humano. 

He recibido también formación en Mindfulness y técnicas de gestión del estrés en la Universidad complutense de Madrid. Desde el curso 2014/15 decidí introducir mindfulness en las sesiones como meditación formal y también en movimiento, aumentando enormemente la eficacia de las sesiones. A su vez estos últimos años he seguido formándome con Vitor Lemelle en la extensión de movimiento y voz, aprendiendo mucho de él y de su forma de impartir las clases de biodanza a las que ha dado una nueva forma menos estructurada, aportando nuevas músicas, otorgando mayor relevancia al movimiento y a las danzas libres.

 

El aporte de mindfulness y mi evolución personal me ha permitido otorgarle otra visión a mis clases, enfocándolas hacia el movimiento y la atención plena.

 

Antes de empezar mi andadura con la biodanza, practiqué durante muchos años yoga y acabé formándome en el año 1998 en la escuela Sanatana Dharma de Cestona (Guipúzcoa). Empecé a dar clases de Yoga y compaginé esta etapa trabajando en diversas empresas privadas. Después empecé a buscar otra actividad más dinámica, ya que mi cuerpo me pedía movimiento, hice diferentes cursos: Danza oriental, macrobiótica y en mi búsqueda me encontré con la biodanza con su lenguaje universal: Música, emoción y movimiento. Descubriendo que no era un espacio para desconectar, sino que las vivencias que se tienen en cada clase se van integrando en nosotros poco a poco y que el "trabajo" que se realiza en las clases tiene transferencia, es decir que repercute en nuestra vida diaria, permitiendo que las personas descubran y desarrollen el potencial que tienen. Encontré lo que buscaba, crecer y ayudar a crecer a través de técnicas de movimiento. Prácticando también otras técnicas como son Ecstatic dance y los 5 ritmos de Gabrielle Roth.

Heredamos valores y creencias sin cuestionarlos y con biodanza nos expresamos, nos permitimos ser tal y como somos, conectando con nosotros mismos y con el grupo. Danzamos la alegría, la sensibilidad, la potencia...Danzamos con ojos abiertos y con ojos cerrados, para nosotros, para los demás, solos o con los compañeros del grupo. 

Despues de varios años facilitando, he venido comprobando como en poco tiempo l@s alumn@s aprenden a bajar el ritmo de estrés en su vida, a confiar en sus aptitudes, a disfrutar de los pequeños momentos que todos tenemos al alcance. En definitiva, a aceptar con otro talante la vida que les ha tocado vivir. Disfruto enormemente enseñando todo lo que la biodanza y mindfulness pueden aportar y además es muy gratificante comprobar como las personas en pocos meses se sienten mejor. 

Las herramientas pueden ser muy variadas pero todas llevan el mismo fín.Sentir que todo está dentro, no hace falta buscar fuera lo que ya se tiene.

Os animo a que os acerquéis a comprobar si ésta es la herramienta que estáis buscando. Estar atent@s a las jornadas de puertas abiertas o podéis acercaros y participar en una clase regular.

 

Os invito a caminar con alegría por la vida