Sobre mi

Mi nombre es Paloma y soy instructora de Mindfulness, Biodanza y yoga.

Empecé en este camino del crecimiento personal en el año 95, el yoga me encontró, lo practiqué durante varios años y acabé formándome en el año 1998 en la escuela Sanatana Dharma de Cestona (Guipúzcoa). Empecé a dar clases de Yoga y compaginé esta etapa trabajando en diversas empresas privadas. Después empecé a buscar otra actividad más dinámica, ya que mi cuerpo me pedía movimiento, hice diferentes cursos: Danza oriental, macrobiótica y en mi búsqueda me encontré con la biodanza con su lenguaje universal: Música, emoción y movimiento. 

 Me he formado en "Biodanza Otra mirada" con Vitor Lemelle que lleva más de 25 años impartiendo este método y se formó directamente con Rolando Toro.

 También tengo la formación del Instituto internacional de Biodanza y he asistido a clases regulares del Sistema Rolando Toro con Fernando Tucho durante un año. 

He intentado recoger lo que más me llega de cada una de ellas. Aunque mi forma de trabajar es desde el método de "Biodanza otra mirada" centrándonos más en el movimiento humano, cambiando nuestro movimiento podemos cambiar nuestro estado anímico y nuestra forma de relacionarnos con la vida.

He recibido también formación en Mindfulness y técnicas de gestión del estrés en la Universidad complutense de Madrid. 

Desde el curso 2014 decidí introducir mindfulness en las sesiones como meditación formal y también en movimiento, aumentando enormemente la eficacia de las sesiones. Estos últimos años he seguido asistiendo a retiros, a talleres de  mindfulness, de voz, de yoga-danza, de diferentes disciplinas de movimiento...La vida es eso... movimiento constante y para mi es necesario seguir "nutriéndome" para aportar ejercicios nuevos a mis clases regulares o a los últimos proyectos centrados en la atención plena.

El aporte de mindfulness ha sido fundamental en mi vida, aunque ya meditaba desde hacía años ... para mi la técnica mindfulness ha sido fundamental para adquirir consciencia diaria, no solo cuando estaba sentada en el cojín.

 Despues de varios años facilitando estas disciplinas, he podido observar como en poco tiempo l@s alumn@s aprenden a bajar el estrés en su vida, a confiar en sus aptitudes, a disfrutar de los pequeños momentos que todos tenemos al alcance. En definitiva, a aceptar con otro talante la vida que les ha tocado vivir. Disfruto enormemente enseñando todo lo que el mindfulness y el movimiento consciente pueden aportar y además para mi es muy gratificante comprobar como las personas en pocos meses se sienten mejor con sus vidas y con ellas mismas.

Las clases giran siempre en torno a la atención plena tanto en los ejercicios sedentes como con la meditación en movimiento. Encantada de acompañarte en este camino.